Los meses de julio y agosto ya no solo representan el pico vacacional del año; para el sector inmobiliario, se han convertido en la prueba de estrés definitiva para el parque residencial español. Con olas de calor cada vez más prolongadas, la eficiencia con la que un edificio gestiona las altas temperaturas ha pasado de ser un factor de sostenibilidad a un indicador crítico de viabilidad financiera y...