A veces no hace falta hacer grandes reformas para que una vivienda gane valor y atractivo.
Desde Gestión Inmobiliaria Fergosa te compartimos algunos cambios sencillos y económicos que pueden marcar una gran diferencia.
1. Pinta con colores neutros
Un cambio de pintura es una de las mejoras más rentables. Los tonos blancos, beige o gris claro hacen que los espacios parezcan más amplios, limpios y luminosos. Además, facilitan que los futuros compradores o inquilinos se imaginen viviendo allí.
2. Renueva la iluminación
Cambiar bombillas viejas por luces LED y añadir lámparas cálidas puede transformar por completo la sensación de un espacio. Una buena iluminación hace que la vivienda se perciba más moderna y acogedora.
3. Actualiza pequeños detalles
Sustituir tiradores de cocina, grifos o interruptores desgastados es una mejora económica pero muy visible. Son esos pequeños detalles los que hacen que una casa “se sienta cuidada”.
4. Cuida el exterior
Si la vivienda tiene terraza, balcón o jardín, mantenerlos ordenados y con plantas sanas transmite buena energía. Los espacios exteriores bien presentados son uno de los factores que más valor añaden.
5. Mantén el orden y la limpieza
Un hogar limpio, despejado y bien ventilado genera una impresión inmediata de confort y cuidado. La presentación importa tanto como la estructura.
💡 Consejo de Fergosa:
No se trata de gastar mucho, sino de invertir con inteligencia.
A veces una pequeña mejora estética puede aumentar considerablemente el valor percibido de tu vivienda y acelerar cualquier futura operación.